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UN
DIA EN EL C.A.I.N.A.
�C�mo es un d�a en el Caina? �Qu� pregunta...!
Me veo obligada a caer en el lugar com�n de que "no hay una sola
respuesta". Pero, sin dejar de caer, voy a tratar de precisar un
poco.
A grosso modo se podr�a decir que hay unas 2100 respuestas distintas...por
semana.
�C�mo llego a esta cifra que puede parecer exagerada? La cuenta
es simple.
Es la multiplicaci�n de los 35 chicos que vienen cada d�a, por las
12 personas que estamos m�s en contacto con ellos, por los 5 d�as
de una semana.
Ya en este tema se refleja una de las premisas y convencimientos
que tenemos para trabajar, uno de los pocos que no se discute:
cada chico es distinto.
Cada chico es distinto a los otros y es distinto a s� mismo seg�n
c�mo haya pasado la noche, seg�n si ha comido o no, seg�n su estado
de �nimo, en fin, como cualquiera de nosotros.
A la cuenta que hice m�s arriba, hay que sumarle los talleres, las
salidas recreativas y los infaltables imprevistos.
Pero algo se puede decir:
La "Estructura" de un d�a en el Centro de D�a es la siguiente:
Se abre a las 9 hs. Los chicos llegan a lo largo de la ma�ana.
Se sirve el desayuno. A medida que van llegando se prepara el desayuno,
ofreciendo a cada chico la posibilidad que elija lo que quiere,
dentro de las posibilidades que existen en la instituci�n.
Es un momento muy rico, en todo sentido.
Los coordinadores compartimos ese momento con ellos y se convierte
en el momento propicio para conversar sobre la noche previa, contar
an�cdotas, noticias sobre chicos que no llegaron, etc.
En este momento se arma tambi�n la lista de los chicos que vienen
cada d�a.
No es un tema menor, ya que seg�n el orden de llegada se ba�ar�n,
y este "anotarse para ba�arse y participar del almuerzo" nos permite
comenzar a tener de forma natural (no compulsiva) algunos datos
de su historia, para comenzar a trabajar. Adem�s del nombre les
preguntamos la edad, lugar de procedencia y zona donde "para"
(ver
Diccionario de la calle)
.
A medida que terminan su desayuno los chicos suben a ba�arse, comienzan
a jugar a la pelota o buscan un compa�ero, ni�o o adulto, para alg�n
juego de mesa, para ayudar en un dibujo, para escribir el nombre
del cuadro favorito o representarlo fervorosamente en un partido
de metegol. Es un tiempo de actividad menos reglada.
Hacia las 10 hs. llegan los talleristas del d�a. Los chicos eligen
a qu� taller quieren ir y el resto realiza actividades recreativas
con los coordinadores. Y se renueva en nosotros la magia, tr�gica
si se quiere, de ver recios adolescentes jugando juegos de mesa;
manos traviesas que despu�s de ignorar varias veces la consigna
de "no tirar la cer�mica a los dem�s", hacen con ella maravillas;
la destreza que m�s de uno les envidia para dominar los zancos en
segundos y correr sobre ellos por el Centro de D�a... Al mediod�a
almorzamos todos juntos, chicos y grandes.
Por la tarde hay otros talleres, generalmente m�s tranquilos desde
la propuesta y por la cantidad de chicos que se quedan.
Muchos se retiran despu�s del almuerzo. Intentamos que se queden,
pero 8 horas son bastante para cualquiera...
En los talleres de periodismo y literario vuelcan sus historias,
creencias, pensamientos y creaciones para la revista "Chicos de
la Calle en Bs. As.", escrita casi integramente por ellos. La ilustran
tanto con dibujos e historietas, como con Fotonovelas y otros trabajos
del taller de Fotograf�a. (
Ver Producciones de los chicos
).
Y hay dos espacios para la comunicaci�n oral y el intercambio de
opiniones en los talleres de Radio y Cine-Debate, reci�n comenzados
y que ya veremos c�mo funcionan...
A eso de las 16.30 hs. se comienza a preparar la merienda. Una vez
finalizada, se van hasta el d�a que quieran o puedan volver.
Los coordinadores acompa�an e incentivan todas las actividades realizadas
a lo largo del d�a. Algunos est�n presentes en los talleres y otros
se encargan de realizar otras actividades:
contactarse con instituciones por diferentes motivos, interconsultas
entre el equipo sobre alg�n caso particular, realizar estad�sticas,
visitas de seguimiento a chicos que est�n con sus familias o en
Peque�os Hogares, m�ltiples tareas que se realizan fuera del
C.A.I.N.A.
,
etc.
Se aprovecha tambi�n el momento del taller para trabajar individualmente
en otra actividad con alg�n chico en particular.
A partir de estas actividades y tareas compartidas, se intenta crear
un v�nculo afectivo, de confianza y de respeto mutuos.
Cabe aclarar que la imagen que los chicos tienen internalizada del
adulto est� ligada a la figura policial e intentar�n reproducir
v�nculos de tipo autoritario, de los cuales el coordinador deber�
correrse.
No siempre es f�cil, pero por suerte casi siempre se logra.
Comienza una relaci�n especial y particular, que tal vez no tuvo
anteriormente con adultos y que no tiene tampoco con los dem�s coordinadores,
por muy bien que se lleve. En este punto comienza el trabajo m�s
profundo, enriquecedor y valioso. Nos conf�an sus peque�os y grandes
problemas, sus sue�os, temores y esperanzas. Sus gustos. Sus deseos
y dificultades.
Durante los primeros d�as, se realiza una entrevista a cada chico.
Tiene una primera parte estructurada. Se recaban datos de filiaci�n,
escolaridad, antecedentes sobre intervenciones judiciales, internaciones,
adicciones, tiempo en la calle, contacto con la familia, documentaci�n.
En una segunda parte se escucha la demanda del ni�o y se indaga
sobre algunos puntos de su historia, problem�ticas familiares, etc.
A partir de la entrevista, se esboza un diagn�stico presuntivo.
Y pongo presuntivo en un doble sentido. Por un lado porque nunca
tomamos a los chicos, sus historias y procesos, como algo predeterminado
y cerrado. Y adem�s porque los datos de la entrevista deber�n ser
corroborados de distintas maneras, ya que la informaci�n que el
ni�o brinda al comienzo suele no ser veraz (debido a la desconfianza
inicial hacia los adultos y las instituciones que ya mencion�).
Comenzamos entonces, a partir de esos datos, el trabajo detectivezco
de comprobar si tiene DNI (Documento Nacional de Identidad), donde
est� su partida de nacimiento, cu�l fue su �ltima escuela, en qu�
instituciones estuvo anteriormente y por qu� no permaneci�. Tratamos
de "atar cabos" y reconstruir su historia, de ver qu� se puede rescatar,
de d�nde nos podemos valer para "torcer" el rumbo y guiarlo hacia
un lugar m�s digno que la calle.
Es un trabajo sumamente din�mico. Cada estrategia es distinta y
tiene m�ltiples formas de ser realizada. Es un trabajo que requiere
adem�s, una fuerte coordinaci�n grupal. Al terminar la actividad
con los chicos todo el equipo se re�ne. Se comentan los hechos del
d�a, se escribe el diario institucional, se planifica en la medida
de lo posible el d�a siguiente y se cuentan los casos que est� trabajando
cada coordinador. Entre todos sugerimos algunas l�neas a seguir,
recordamos situaciones anteriores similares para no repetir errores,
intercambiamos contactos e informaci�n que tenemos y que permiten
facilitar la tarea en cuesti�n.
Tambi�n funciona como contenci�n ya que, para bien o para mal, todav�a
nos sorprenden algunas cosas, nos angustian o nos afectan otras,
todav�a sentimos indignaci�n y necesitamos que el resto nos apoye...el
resto del equipo y de la sociedad.
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